Una de las partes más sensibles del cuerpo de una mujer es la vagina, la cual está formada por membranas mucosas que mantienen la acidez y humedad además de protegerla ante posibles infecciones y de igual manera por tejidos fibromusculosos que le proporcionan elasticidad.

Dolor en la zona intima, ¿cómo solucionarlo?

Gracias a las glándulas de Bartolino, el órgano se mantiene bien lubricado y no permite que la penetración (coito) sea dolorosa. Según estudios un 15% aproximadamente de mujeres son sexualmente activas y 30% en etapa posmenopáusica sufren de dolor en la zona genital.

Se le puede atribuir a un vaginismo (cuando los músculos del suelo pélvico que rodean la vagina se contraen involuntariamente, provocando su cierre total o parcial, originando malestar e imposibilitando la penetración), o a una dispareunia también llamada vulvodinia, donde durante la unión sexual se produce dolor crónico, enrojecimiento, sensación de comezón e irritación.

Al parecer la disfunción hormonal del suelo pélvico y las terminaciones nerviosas están asociadas a esta enfermedad.

Este dolor se da antes, durante o después del coito

Y a nivel de la vagina profunda o vagina media. Hay situaciones que se asocian a cistitis postcoito, sequedad vaginal, prurito de la vulva y al contacto con el clítoris.

Esto ocasiona muchas veces disminución o falta de deseo, excitación y del orgasmo, ya que se crea una especie de círculo vicioso en la mujer, donde piensa que en cada contacto el dolor aparecerá y de esta forma el deseo acaba por desaparecer.

Este suele ser un problema de siempre o después de haber tenido un pasado de relaciones sexuales indoloras y entre las causas están las psicológicas, por depresión, alteraciones afectivas, ansiedad y antecedentes de abuso sexual.

Las biológicas, por cambios neurológicos, musculares, anatómicos, vasculares e inmunológicos o procesos inflamatorios, infecciosos u hormonales. Las vincular por incompatibilidad anatómica pene/vagina, insatisfacción sexual, juego sexual inadecuado, pérdida de intimidad y conflictos de pareja.

Tener relaciones sexuales excesivas, muy fuertes o sin lubricación, así como la estimulación, causa una inflamación prolongada de los labios vaginales y el clítoris (donde se encuentran ocho mil terminaciones nerviosas y cuyos pliegues de la piel interior son delicados), siendo recomendable suspender el contacto íntimo, lavar la zona con cuidado y utilizar ropa holgada.

Si la mujer padece de endometriosis en las relaciones sobre todo donde la penetración es profunda, el dolor se manifiesta con gran intensidad.

Chica dolor intimo soluciones

Los especialistas (psicólogo, sexólogo, ginecólogo) son los más idóneos para atender este caso, ya que están capacitados para tratar el o los problemas que alteran la vida sexual de una pareja. De forma multidisciplinaria se realizará una previa investigación de los antecedentes de la paciente, para determinar la intensidad del dolor, desde cuándo lo padece, en cuáles circunstancias ocurre, situaciones que lo agravan, si hay infecciones e inflamaciones locales repetidas.

Además con un examen físico se verificará dónde está localizado el dolor, si hay signos de inflamación o cicatrices a nivel de la vulva, la tensión de los músculos perineales y finalmente se completará el diagnóstico con un análisis hormonal.

Asimismo la evaluación psicológica individual y de relación de la pareja jugará un papel importante, ya que facilitará las terapias indicadas. Con técnicas de relajación, autoconocimiento y con mucha paciencia el dolor sanará. Ayudarse con gel, cremas y lubricantes permiten una buena lubricación y por consiguiente se logra la penetración sin ningún trauma.

Factores que pueden causar este dolor

Los factores que causan el dolor genital son numerosos, por eso el tratamiento debe asegurar una buena salud mental, física y espiritual de la fémina, que le lleve a superar la crisis y reconciliarse con el valor de ser mujer, dispuesta a disfrutar de una relación sexual sana y placentera.

Deberá estar basado en atenuar el dolor con analgésicos sistémicos o locales y las condiciones que lo originan; disminuir la ansiedad asociada con ansiolíticos, relajantes musculares o antidepresivos. Reducir la tensión de los músculos del periné y agentes causales como sequedad vaginal, candidiasis, irritantes químicos,  mejorar el estado hormonal y tratar con terapia individual, y/o de pareja.

Los sexólogos consideran que la dispareunia se puede erradicar, siempre y cuando la pareja actúe como un todo y es que el hombre y la mujer necesitan concienciarse que para lograr una vida sexual placentera depende de ambos.

Estos son algunos consejos que proponen no obviar los juegos sexuales previos para que se logre una excitación óptima que facilite la penetración. Escoger posiciones que favorezcan el coito sin dolor, evitando la penetración profunda.

Además de emplear lubricantes que ayuden en la inserción del pene, aprender a contraer y relajar los músculos vaginales y por último acudir al médico si se observa que el problema es grave y no hay ninguna forma de eliminar el dolor.