Es indudable que todos comemos por los ojos y sobre todo cuando vemos una fruta brillante, sana, sin golpes ni cortes, nos parece perfecta al punto de aguar nuestra boca, por lo que terminamos comprándola.

¿Qué pasaría si te dijera que esto es hasta cierto punto artificial?

Muchas frutas y verduras son cubiertas de una cera especial que las dota de este brillo, pero no solo sirve para darle un toque más llamativo, sino también que contribuye a otros factores esenciales, para que tanto la fruta como el vegetal, puedan mantenerse en buen estado.

Sigue leyendo el artículo para que te enteres sobre todo lo relacionado con la cera en frutas y vegetales.

¿Qué es la cera para frutas y verduras?

Muchas de las frutas y verduras y después de haber sido cosechadas, continúan madurando además de que poseen mucha humedad.

Posterior a su recolecta, las frutas pasan por un proceso de lavado profundo con la finalidad de eliminar todo rastro de suciedad. Mediante este lavado, se quita por completo la cera natural que producen.

Por tal razón a las frutas se les añade cera, funcionando como un reemplazo a la cera natural producida por ellas mismas y que pierden durante todo este procedimiento.

A pesar de que puede parecer preocupante saber que en nuestros alimentos se les añade este aditivo, la verdad es que es muy seguro. Las leyes de la Unión Europea son bastante estrictas en este sentido, por lo que los aditivos empleados pasan por un procedimiento riguroso que les concede la seguridad de su uso.

Cerezas

De los aditivos que cuentan con autorización están los de recubrimiento o agentes de glaseado, son los que se usan sobre los alimentos para así brindarles protección, resistencia y darle un aspecto brilloso.

Los agentes que más se utilizan para esto y que no representan un peligro para el consumo humano dado que pueden ingerirse sin ningún problema, son la cera de abeja y la cera de carnauba.

¿Para qué sirve la cera?

Como mencionamos antes, sus principales funciones es darle brillo y mejorar el aspecto de las frutas y a su vez sirve como protección.

De igual forma ayudan a reducir la transpiración, evitando que pierdan humedad lo que ayuda a que no se deshidraten. Es un método empleado desde hace mucho tiempo y que comenzó a emplearse para alargar la vida útil de las frutas.

Los agentes de recubrimiento tienen su lugar en todo el procedimiento industrial para ofrecer a los alimentos todas estas mejoras a nivel sensorial.

Son usados por lo general en manzanas, naranjas, calabazas, berenjenas, tomates, melones o pepinos. Aunque cabe destacar que la cera no mejorará el sabor de las frutas  y verduras, simplemente tiene un efecto sobre la apariencia, además de que los mantiene frescos gracias a la protección que evita la deshidratación y que pueda llegar a contaminarse.

Arándanos

Solo se puede emplear una dosis determinada para que se cree el efecto que se necesita. Es de vital importancia que se use la cantidad requerida y sin sobrepasarse, ya que al excederse sería perjudicial para las frutas y verduras.

Complicaría la interacción gaseosa del alimento con el entorno y producirían un sabor y olor raro, también puede provocar la aparición de manchas blancuzcas sobre la superficie de la verdura o fruta.

Entonces… ¿las frutas producen su propia cera?

Una gran cantidad de frutas como las que hemos mencionado, tienen sobre su piel una capa de cera que se hace de manera natural y al igual que la usada por el hombre, esta tiene la finalidad de inhibir la deshidratación, contribuir a un mejoramiento de su firmeza y a disminuir su degradación natural.

Las frutas siguen maduración al ser recolectadas, sin embargo y posterior a esto, con los otros procesos por los que pasan, pierden esta cera que las protege.

Características de las ceras

Las ceras ofrecen las siguientes ventajas:

  • Demorar el paso del tiempo de los frutos.
  • Moderan la pérdida de peso.
  • Dan un mejor brillo y aspecto a los alimentos.
  • Disminuyen las fisiopatías.
  • Aumenta el tiempo su tiempo de comercio.

Frutos del bosque con fresas

Es importante tener en cuenta y antes de hacer el encerado, saber cuáles son los frutos climatéricos y los no climatéricos para usar el adecuado. Para los primeros, las ceras de carnauba y de goma laca serán las mejores y para los segundos se pueden usar también los anteriores mencionadas y las de polietileno oxidado.

Antes de que pasen por todo este procedimiento es importante que el alimento haya sido lavado y que haya pasado por un proceso de desinfección, para después secarlos completamente antes de recubrirlos con la cera, ya que si no se hace correctamente, puede provocar daños en el alimento.

Después de ser enceradas deben ser secadas nuevamente, ya que las ceras están formadas por elementos acuosos que, al ser aplicados, deben evaporarse para que se haga la capa de cera.

¿Cómo lavar los alimentos?

La cera sin duda alguna hace lucir mejor nuestros alimentos, además calma saber que no causa ningún daño a nuestro organismo al ser consumida, sin embargo, siempre es importante lavar las frutas y verduras antes de ser comidas, debido a que siempre se mantienen en contacto con el exterior por lo que pueden llenarse de tierra o bacterias.

Lo mejor es lavarlas con agua fría, escurrirlas y después pasarles un trapo seco, aunque la piel no vayamos a comerla, es de suma importancia hacerlo.